La alfombra olfativa: Mucho más que un juego

Las alfombras olfativas son una gran herramienta para ayudar a nuestro perro a relajarse, reducir estrés y estimular su mente.

Todos estos beneficios vienen dados porque el perro hace uso de su olfato y, como bien sabes, el olfato es el sentido más importante para el perro. A través de las actividades que impliquen el uso del olfato y la resolución de problemas, el perro produce serotonina, la cual ayuda a regular el estado de ánimo, a reducir el cortisol, que es la hormona del estrés y también influye en el sueño y la memoria, entre otros (explicado de forma muy resumida).

Es muy importante utilizar correctamente las alfombras olfativas, ya que un mal uso puede generar estrés, frustración e incluso comportamientos obsesivos.


¿Qué tipo de alfombra elegir?

Antes de empezar a utilizar la alfombra olfativa, debemos tener en cuenta qué perro tenemos, para decidir qué tipo de alfombra debemos elegir. Hoy en día podemos encontrar alfombras que simulan ser césped y otras que implican la resolución de problemas, ya que disponen de diferentes recovecos para esconder los premios.

No es lo mismo hacer el ejercicio con un cachorro que con un perro adulto que ya conoce este tipo de juegos; como tampoco es lo mismo con un adolescente con poca tolerancia a la frustración y muy nervioso, que podría llegar a frustrarse, con ello generar estrés e incluso llegar a romper la alfombra por mala gestión emocional. Partiendo de estas consideraciones:

✓ La alfombra que simula ser césped es ideal para principiantes, cachorros, perros que se frustran rápido y seniors.

✓ La alfombra que implica resolución de problemas es mejor para perros ya iniciados en juegos de olfato y juegos de inteligencia.

Una vez hemos escogido la alfombra para nuestro perro, es importante saber cómo utilizarla.


¿Cómo usamos la alfombra de olfato?

Te recomiendo preparar la alfombra en una superficie elevada para evitar que se lance encima mientras colocáis los premios o, si es una alfombra de las grandes, mejor lanzarle algunos premios para que busque por otra estancia de la casa mientras la preparas.

Si tu perro ya tiene autocontrol, no hará falta decirle nada antes de colocar la alfombra ya que seguramente esperará a que la dejes en el suelo. Por otro lado, si tu perro se acerca de forma tranquila sin tirarse encima de la alfombra, puedes pedirle un sentado si quieres antes de empezar, aunque no sería necesario.

En perros muy ansiosos, es mejor no introducir obediencia en este ejercicio para evitar que suba el estrés y la frustración, pero es recomendable trabajar el autocontrol por otro lado para ayudarle a gestionar este tipo de situaciones.

Una vez colocas la alfombra en el suelo, dile “busca” una sola vez y de forma tranquila. Es importante dejar tranquilo al perro mientras está buscando y no repetir mil veces la señal para evitar subir el nivel de excitación, ya que la actividad debería ser lo más relajante posible.

¿Por qué añadimos esta señal de “busca”? Será la forma de indicar al perro que es una actividad y que bajo esta señal sí que puede buscar comida y así evitaremos que vaya buscando comida por el suelo cuando no toca (aunque no es la forma de enseñar al perro a no coger cosas del suelo, eso ya es otro tema).

Cuando el perro haya terminado de buscar, debes retirar la alfombra del suelo. Esta será la señal que le hará ver a tu perro que ha terminado el ejercicio (puedes ayudarte también de una señal verbal de finalización “ya está” aunque no es necesario). Sobre todo realizarlo en perros que la usan por primera vez y en perros muy ansiosos por la comida, ya que esta rutina de juego les ayudará a entender cuándo empieza y cuándo ha terminado el ejercicio y, de esta forma, no seguir buscando de forma obsesiva.


Recuerda: la actividad debe ser relajante y estimulante para tu perro. Si ves que causa un efecto contrario, habría que revisar la forma de introducir la alfombra y si es la alfombra adecuada para tu perro.


Adriana Rivilla
Educadora Canina
Autora de Potencia la mente de tu perro