¡Hola familia! 🙂

Hoy os venimos a hablar más a fondo de los motivadores para perros.

Un gran juguete que, utilizado de forma correcta, tiene múltiples beneficios en el bienestar emocional y físico de nuestros perros.

En demasiadas ocasiones, los motivadores son utilizados de forma incorrecta durante el juego. Por eso, hoy os vamos a detallar unas breves pinceladas y así desmarcaros para jugar de forma positiva y respetuosa con vuestros perros 🙂

En Ole tus huellas trabajamos con motivadores de materiales y diseños muy diversos, para satisfacer el gusto de perros de todas las edades y tamaños.

Motivadores de Yute, de Mopa, de Lana de oveja merina o de Islandia, con cuerda, con pelota y mixtos (es decir, con varias texturas en un mismo juguete).

¡Consultadnos si tenéis dudas y os ayudaremos a elegir! 🙂

Y ahora, os dejamos de la mano de nuestra querida Adriana Rivilla, educadora canina en positivo y autora del libro «Potencia la mente de tu perro» que os tiene cosas muy interesantes que contar.


El Juego con los motivadores para perros

Adriana & Hiro


Jugar con los motivadores de forma correcta es muy positivo para ellos, pues les ayuda a descargar energía, pero es fundamental que exista cierta “estructura” y lógica en el juego, para así evitar obsesiones. Es decir debe haber un inicio motivante, un desarrollo y un final. Para ello, el juego con un motivador o mordedor, es una buena opción. 

¿Cómo jugamos con un motivador?

  1. Coge el motivador y empieza a moverlo por el suelo, motivando a tu perro para que venga a cogerlo. Evita ir tú hacia el perro y ponérselo en la cara. Debe ser tu perro el que decida ir a cogerlo y así ganará más valor ese juego entre los dos.
  2. Juega de forma intensa, pero sin excesos locos. Es decir, no seas aburrido ni «soso» a la hora de jugar, muévete, mueve el motivador, evita los movimientos bruscos de forma lateral y vertical. Es decir, no muevas de forma brusca el cuello ni fuerces a que tu perro golpee muy fuerte las patas contra el suelo. Esos movimientos repetitivos y fuertes pueden llegar a lesionar cervicales y articulares a tu perro.
  3. Realiza pausas en el juego. Eso ayudará a que no se «pase de vueltas» el perro y termine desarrollando obsesiones con este juguete. Modula la intensidad del juego, descansa unos segundos y así podréis seguir jugando sin llegar a la sobreexcitación.
  4. Permite que, de vez en cuando y en ratitos cortos, tu perro se quede con el motivador. Posiblemente lo zarandeará o te lo acercará para seguir jugando al “tira-afloja”. Eso te permitirá ver si quiere seguir jugando o no. Recuerda que los motivadores no son un juguete mordedor, así que esos intervalos en los que tu perro tiene el juguete deben ser supervisados y breves para evitar que los rompa.
  5. Señaliza el momento del fin del juego. De esta forma, a la larga el perro comprenderá que termina el juego y no seguirá insistiendo en jugar más.
    Para ayudarte, al principio puedes ir combinando esta dinámica. Darle el motivador para que lo tenga un ratito; lanzar premios al suelo y, mientras los come, tú guardarás el juguete. Una vez guardado prémiale con caricias.

Y la clave está aquí: el objetivo del juego no debe ser cansar a tu perro, sino pasar tiempo juntos.


El Juego con los motivadores para perros

India


Control del tiempo y del lugar: 2 claves a tener en cuenta

  • Es importante dedicar momentos cortos de juego (10 a 15 min). No hace falta estar treinta minutos seguidos jugando para cansar al perro.
  • La superficie donde jugáis no debe ser resbaladiza, para evitar lesiones. Ideal jugar en césped, encima de alguna alfombra, etc.
  • Habla lo menos posible, en cuanto a señales verbales. Si no conoce la palabra «suelta», es tontería repetirla mil veces. Sujeta el mordedor y espera a que lo suelte o haz cambio con otro mordedor. En cuanto suelte, vuelve a jugar. De esta forma, cuando el mordedor está quieto significa que debe soltarlo.
  • En perros que se excitan con facilidad o con tendencia a desarrollar pequeñas obsesiones con juguetes: empezad siempre con momentos muy cortos de juego (máximo 5 minutos) para que vaya gestionando emocionalmente la situación y, poco a poco, ir ampliando esos ratitos de juego.
  • Recuerda: el objetivo principal, a diferencia de lo que se cree, no es cansar al perro, sino pasar tiempo de calidad juntos, reforzar el vínculo y trabajar el autocontrol.

Pautas especiales para cachorros

  • Preferiblemente, evitar los saltos bruscos hasta el año y medio de edad, para evitar lesiones articulares y con ellos lleva a cabo momentos cortitos de juego.   
  • Si tu perro se sobreexcita, te muerde y no sabéis cómo jugar, acude a un profesional que os guíe en el juego. No todos los perros jugarán igual ni gestionarán igual estas situaciones y en ocasiones las pautas profesionales son esenciales.

Esperamos que os hayamos resuelto vuestras dudas sobre los motivadores para perros y recordad que tanto Adriana como nosotr@s estaremos encantad@s de ayudaros, si tenéis alguna duda sobre nuestros productos o si necesitáis pautas profesionales de educación canina.

¡Un abrazo!


Adriana Rivilla
Educadora Canina
Autora de Potencia la mente de tu perro



La primera pregunta que debemos hacernos es «¿es necesaria la pelota?» o, dicho de otra forma, «¿la necesita mi perro para poder divertirse?» La respuesta en ambos casos es rotunda: No.

Entonces… ¿no puedes jugar a pelota con tu perro? Claro que puedes. Pero debemos tener siempre presente la primera pregunta para evitar caer en una obsesión, no solo del perro por la pelota, sino de sus guías con la pelota.

Muchas veces vemos a perros obsesivos con las pelotas, pero de lo que no somos conscientes es de que sus guías también acaban siendo adictos a ellas, no encuentran otra forma de jugar y relacionarse con su perro. Aquí es donde está el fallo.

Es por eso que antes de decidir jugar con nuestros perros a pelota deberíamos tener claras algunas cuestiones:

  1. La pelota no es necesaria en la vida del perro. Por tanto, no deberíamos jugar todos los días a pelota. No deberíamos depender de la pelota para jugar con nuestro perro.

  2. Evitar jugar únicamente a tirar y traer la pelota. Es un ejercicio demasiado repetitivo. Cargamos mucho la musculatura y ahí es donde, a parte de poder producir lesiones, estamos creando un perro adicto y obsesivo a la pelota.

  3. Evitar estar mucho rato seguido jugando con la pelota. Existe la creencia de que, para cansar a un perro, debe hacer mucho ejercicio físico. Mucha gente solo encuentra la forma de ejercitar tirando mil veces la pelota. Podrá estar cansado físicamente, pero no relajado después de jugar a perseguir la pelota. Este tipo de juego provoca excitación y nerviosismo y no hay cansancio mental. Por eso, muchos perros que solo juegan a pelota, llegan a casa y están como una moto. Así que al final parece que no hay nada que “les canse”.

  4. Es un tipo de juego que crea dependencia. Acaban necesitando la pelota para lograr una sensación de bienestar y no saben hacer otras cosas. Eso conlleva un aumento de los niveles de estrés que no es beneficioso para el perro: no hay relajación, descanso ni desconexión.

Entonces, ¿cómo puedo jugar a pelota con mi perro?

  1. No juegues todos los días a pelota ni estés mucho rato seguido jugando a eso. La pelota debe ser un juego muy puntual.

  2. Puedes jugar/entrenar y usar la pelota como recompensa puntual. Pídele alguna habilidad y dale luego la pelota como premio.

  3. Puedes jugar a buscar la pelota. Si estás solo, puedes lanzarle algunos premios al suelo para que vaya olfateando mientras escondes la pelota. Una vez haya cogido todos los premios, dale la señal de buscar el juguete. Así usará el olfato y es una actividad mucho más relajante que perseguir la pelota mil veces.

  4. Puedes usar la pelota para que se lance al mar o al río. Pero evita estar todo el rato haciendo eso. Debería ser un incentivo inicial, para que luego se meta a nadar si quiere sin necesidad de la pelota.

  5. En casa también puede tener pelotas. Al final si le retiramos todas las pelotas, será un objeto más valioso cuando lo vea fuera. Lo que nos interesa es que disponga de ellas para evitar luego ese interés exagerado por el juguete. Pero sí debemos tener en cuenta que no deberíamos tirar la pelota por casa y no jugar a lanzarla si te la trae. En casa son para que disponga de ellas y así no tengan tanto valor, y si quiere jugar solo o mordisquear perfecto, pero no para jugar a tirarla.

  6. Puedes usar las pelotas como herramienta de estimulación mental. Llena una caja solo con pelotas y mete también algunos premios por ahí. Es una buena forma de usar el olfato buscando premios entre las pelotas.

  7. Puedes realizar ejercicios de autocontrol con la pelota. Es una forma de estimular su mente y trabajar tanto la gestión de la frustración como el control de impulsos.

  8. Una vez hayas terminado el juego, guarda la pelota y sigue tu paseo. No hagas caso a las demandas de atención del perro pidiendo más pelota (si pide más pelota de forma exagerada, es que empieza a perder el control con la pelota y deberías revisar el tipo de juego). Puedes señalizar el fin del juego cada vez que guardes la pelota para ponérselo más fácil y que termine entendiendo que, después de esa señal, ya no habrá más pelota.

  9. Sobre todo, no caigas en el error de tirarle todo lo que te traiga para que se lo tires. A mucha gente le parece muy gracioso que les traiga la pelota y se mantenga ahí esperando, pero no ven que eso es un problema y que afecta al perro a nivel emocional.

Si tu perro ya ha caído en esa obsesión, consulta a un educador que te asesore en cómo trabajar para reducir esa obsesión. No a todos los perros les funciona lo mismo.

Así que ¡disfruta con tu perro! de los paseos, de los juegos de olfato… y evita depender de la pelota para pasar un buen rato con él.


Adriana Rivilla
Educadora Canina
Autora de Potencia la mente de tu perro



Las alfombras olfativas son una gran herramienta para ayudar a nuestro perro a relajarse, reducir estrés y estimular su mente.

Todos estos beneficios vienen dados porque el perro hace uso de su olfato y, como bien sabes, el olfato es el sentido más importante para el perro. A través de las actividades que impliquen el uso del olfato y la resolución de problemas, el perro produce serotonina, la cual ayuda a regular el estado de ánimo, a reducir el cortisol, que es la hormona del estrés y también influye en el sueño y la memoria, entre otros (explicado de forma muy resumida).

Es muy importante utilizar correctamente las alfombras olfativas, ya que un mal uso puede generar estrés, frustración e incluso comportamientos obsesivos.


¿Qué tipo de alfombra elegir?

Antes de empezar a utilizar la alfombra olfativa, debemos tener en cuenta qué perro tenemos, para decidir qué tipo de alfombra debemos elegir. Hoy en día podemos encontrar alfombras que simulan ser césped y otras que implican la resolución de problemas, ya que disponen de diferentes recovecos para esconder los premios.

No es lo mismo hacer el ejercicio con un cachorro que con un perro adulto que ya conoce este tipo de juegos; como tampoco es lo mismo con un adolescente con poca tolerancia a la frustración y muy nervioso, que podría llegar a frustrarse, con ello generar estrés e incluso llegar a romper la alfombra por mala gestión emocional. Partiendo de estas consideraciones:

✓ La alfombra que simula ser césped es ideal para principiantes, cachorros, perros que se frustran rápido y seniors.

✓ La alfombra que implica resolución de problemas es mejor para perros ya iniciados en juegos de olfato y juegos de inteligencia.

Una vez hemos escogido la alfombra para nuestro perro, es importante saber cómo utilizarla.


¿Cómo usamos la alfombra de olfato?

Te recomiendo preparar la alfombra en una superficie elevada para evitar que se lance encima mientras colocáis los premios o, si es una alfombra de las grandes, mejor lanzarle algunos premios para que busque por otra estancia de la casa mientras la preparas.

Si tu perro ya tiene autocontrol, no hará falta decirle nada antes de colocar la alfombra ya que seguramente esperará a que la dejes en el suelo. Por otro lado, si tu perro se acerca de forma tranquila sin tirarse encima de la alfombra, puedes pedirle un sentado si quieres antes de empezar, aunque no sería necesario.

En perros muy ansiosos, es mejor no introducir obediencia en este ejercicio para evitar que suba el estrés y la frustración, pero es recomendable trabajar el autocontrol por otro lado para ayudarle a gestionar este tipo de situaciones.

Una vez colocas la alfombra en el suelo, dile “busca” una sola vez y de forma tranquila. Es importante dejar tranquilo al perro mientras está buscando y no repetir mil veces la señal para evitar subir el nivel de excitación, ya que la actividad debería ser lo más relajante posible.

¿Por qué añadimos esta señal de “busca”? Será la forma de indicar al perro que es una actividad y que bajo esta señal sí que puede buscar comida y así evitaremos que vaya buscando comida por el suelo cuando no toca (aunque no es la forma de enseñar al perro a no coger cosas del suelo, eso ya es otro tema).

Cuando el perro haya terminado de buscar, debes retirar la alfombra del suelo. Esta será la señal que le hará ver a tu perro que ha terminado el ejercicio (puedes ayudarte también de una señal verbal de finalización “ya está” aunque no es necesario). Sobre todo realizarlo en perros que la usan por primera vez y en perros muy ansiosos por la comida, ya que esta rutina de juego les ayudará a entender cuándo empieza y cuándo ha terminado el ejercicio y, de esta forma, no seguir buscando de forma obsesiva.


Recuerda: la actividad debe ser relajante y estimulante para tu perro. Si ves que causa un efecto contrario, habría que revisar la forma de introducir la alfombra y si es la alfombra adecuada para tu perro.


Adriana Rivilla
Educadora Canina
Autora de Potencia la mente de tu perro



Jugar con tu perro es una de las actividades más beneficiosas, no solo para él, sino para ambos. Mediante el juego se potencia la creación de un buen vínculo guía-perro.

Pero hay que tener en cuenta que no todos los tipos de juegos son beneficiosos para nuestro perro: la forma de jugar influye en el bienestar tanto emocional como físico de nuestro perro.

El Puller es un aro que se utiliza como juguete-mordedor. Puedes encontrar diferentes formas de jugar con él:

  • Jugar a tirar del aro.
  • Jugar en el agua por que también flota.
  • Jugar a lanzarlo.

Estas formas de juego son beneficiosas si se realizan de forma estructurada. En cambio, si se utilizan de forma descontrolada y muy agresiva podemos llegar a provocar daños tanto físicos (daño cervical, por ejemplo) como a nivel emocional (mala gestión de la frustración, poco autocontrol, obsesión…).

Así pues, ¿cómo jugamos con nuestro perro?



JUGAR A TIRAR DEL ARO

El juego del tira y afloja de forma estructurada es muy beneficioso porque, a la vez que juegas, trabajas:

  • Autocontrol.
  • Gestión de la frustración.
  • Control de impulsos.

¿Y cómo es un juego estructurado?

Debe tener un inicio, un desarrollo y un final.

Para iniciar el juego, ponemos una señal verbal como, por ejemplo, “¿jugamos?”. De esta forma, activamos el juego solo bajo la señal y así evitamos fijación en el juguete (por ejemplo, cuando lo tengamos en la mano pero no toque jugar).

El desarrollo del juego es también muy importante y debe tener:

  • Juego motivante, pero sin pasarse: jugando a tirar, con contacto de nuestra mano con el perro a modo caricia activante, podemos hablar (“vamos chico”, “buena”) para motivarlo y debemos evitar:
    • Tirar demasiado fuerte del aro.
    • Levantar al perro del suelo colgado del aro.
  • Pausas: debemos hacer pausas en el juego para evitar sobreexcitar y que se descontrole el perro con el juego. Añadiendo pausas, trabajamos autocontrol y gestión emocional con el juego.

Cómo podemos hacer que el perro suelte el juguete:

  • Por un lado, podemos estar jugando con dos Puller. Cuando jugamos con uno, el otro está quieto en la otra mano. Para hacer que suelte, mantenemos quieta la mano con la que estamos jugando, y activamos el otro puller, para que al ver movimiento en el otro, decida soltar el que tiene y coger ese nuevo en movimiento.
  • Por otro, si solo estamos jugando con uno, mantenemos el puller quieto, sujeto con las dos manos y pegado a nuestro cuerpo. En ese momento el puller deja de tener movimiento y esperaremos a que el perro decida soltarlo (aquí no le digo nada al perro si no lo tiene trabajado, así trabajamos autocontrol y él mismo decide soltarlo). En cuanto suelte, esperamos unos segundos y damos la señal de volver a cogerlo (un “ok” un “ya”, un “coge”). Con el tiempo, podremos ampliar ese tiempo de espera de forma progresiva.

Y el juego también debe tener un fin. Para terminar el juego, hacemos que suelte el puller e indicamos tanto con la voz como con gesto que se termina el juego y guardamos el juguete. Sobretodo mucho cuidado con cachorros, no os paséis con los movimientos, y no es recomendable en perros seniors (solo de forma muy muy suave).


JUGAR EN EL AGUA

En el agua es una buena herramienta para ayudar a que tu perro nade. Si le gusta este juguete, puedes moverlo por el agua, guiando al perro para que nade, y dárselo como premio final después de haber nadado un poco.

Hay que tener cuidado de que no traguen agua al llevarlo en la boca mientras nadan. Si tragan agua, mejor guiarlos hacia una zona donde hagan pie para, ahí, dejar que lo coja y jugar con él.



JUGAR A LANZARLO

Este tipo de juego puede incluir saltos y es una buena herramienta para iniciar el juego del frisbee posteriormente.

Pero mucho cuidado con este tipo de juego. Sobretodo, debemos evitar:

  • Saltos en cachorros: no tienen articulaciones formadas y pueden lesionarse.
  • Jugar a lanzar y traer en perros que se obsesionan fácilmente con este tipo de juego (por ejemplo el border collie).
  • Saltos en perros senior.

Por otro lado, no está de más que este tipo de juego tenga cierta estructura. De modo que si puedes pedirle alguna habilidad antes de lanzarlo, ¡mucho mejor! Por ejemplo un rodea, tumbado, croqueta…

Así que disfruta del juego con tu perro, pero sobretodo disfrútalo con cabeza.


Adriana Rivilla
Educadora Canina
Autora de Potencia la mente de tu perro